Antonio Díaz, otro ejemplo de superación para una Venezuela en busca de aliento
Gracias a sus padres, el karate es su pasión
Al hablar de sus padres, a Antonio se le ve su amor puro por ellos y su agradecimiento.
Detalla características de su madre, cómo ella siempre estuvo muy pendiente de sus actividades, era quien lo llevaba al colegio y a las clases de karate.
«Estaba muy involucrada en todo y siempre ha existido una buena comunicación», dice. Su mamá trabajó con la Asociación de Karate del estado Miranda, era muy perfeccionista, estaba pendiente de los atletas, luego pasó a lo federativo donde aportó para el desarrollo del karate, de una manera desinteresada y ayudó a que las cosas fueran lo más justas posibles.
Respecto a sus padre, Díaz dice que heredó la constancia y atesora los recuerdos al verlo llegar de trabajar cansado.
«No había un día que no entrenara o hiciera ejercicios, eso me reforzó el valor de insistir y de ser disciplinado».
Antonio Díaz
Gracias a sus padres, el karate es su pasión
Al hablar de sus padres,a Antonio se le ve su amor puro por ellos y su agradecimiento.
Detalla características de su madre, cómo ella siempre estuvo muy pendiente de sus actividades, era quien lo llevaba al colegio y a las clases de karate.
«Estaba muy involucrada en todo y siempre ha existido una buena comunicación», dice. Su mamá trabajó con la Asociación de Karate del estado Miranda, era muy perfeccionista, estaba pendiente de los atletas, luego pasó a lo federativo donde aportó para el desarrollo del karate, de una manera desinteresada y ayudó a que las cosas fueran lo más justas posibles.
Respecto a sus padre, Díaz dice que heredó la constancia y atesora los recuerdos al verlo llegar de trabajar cansado.
«No había un día que no entrenara o hiciera ejercicios, eso me reforzó el valor de insistir y de ser disciplinado».
Antonio Díaz
Gracias a sus padres, el karate es su pasión
Al hablar de sus padres,a Antonio se le ve su amor puro por ellos y su agradecimiento.
Detalla características de su madre, cómo ella siempre estuvo muy pendiente de sus actividades, era quien lo llevaba al colegio y a las clases de karate.
«Estaba muy involucrada en todo y siempre ha existido una buena comunicación», dice. Su mamá trabajó con la Asociación de Karate del estado Miranda, era muy perfeccionista, estaba pendiente de los atletas, luego pasó a lo federativo donde aportó para el desarrollo del karate, de una manera desinteresada y ayudó a que las cosas fueran lo más justas posibles.
Respecto a sus padre, Díaz dice que heredó la constancia y atesora los recuerdos al verlo llegar de trabajar cansado.
«No había un día que no entrenara o hiciera ejercicios, eso me reforzó el valor de insistir y de ser disciplinado».
Antonio Díaz
Muy buena su biografía, es ejemplo de disciplina, constancia y amor en su familia que debe ser valorada en todos los hogares.
ResponderEliminarExcelente publicación Manuel. Definitivamente la biografía de Antonio Díaz nos muestra la importancia del apoyo familiar y los valores que nos enseñan en casa para lograr nuestras metas y sueños.
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